Si trabajas en industria, seguro que te ha pasado: alguien dice “hay que meter ia” y de repente parece que todo se puede arreglar con una herramienta mágica ✨. Pero luego llega la realidad: datos que no cuadran, operarios saturados, procesos a medio estandarizar, y un proyecto que se queda “en piloto” eternamente.La ia puede ser una palanca brutal, sí. Pero no es un atajo. Es una ventaja cuando la operación está lista para aprovecharla. Y aquí viene lo interesante: ya hay usos en planta que están dando resultados de verdad… y otros que son puro humo.Vamos a poner orden sin tecnicismos y sin venderte la moto 😄.
Por tres motivos muy simples:
Pero ojo: que sea accesible no significa que sea automático.
No te cuento “cómo se monta” (eso depende de cada empresa), pero sí para qué se está usando con resultados claros.
Cámaras + modelos que detectan defectos en producto, etiquetas mal puestas, piezas incompletas o daños.
Funciona especialmente bien cuando el defecto es repetible y se puede “ver”.
No es magia: se detectan patrones (vibración, temperatura, consumo, ciclos) que anticipan averías.
El valor está en evitar paradas y “mantenimientos por susto”.
Análisis de datos de proceso para identificar cuándo la línea empieza a desviarse (y cuánto cuesta).
Aquí la ia no sustituye a nadie, ayuda a ver antes el problema.
En entornos con mucha variabilidad, ayuda a proponer planes más estables.
No es que acierte el futuro, es que reduce improvisación.
Identifica picos raros, equipos que consumen de más, horarios que no tienen sentido.
En 2026 esto es oro, porque energía = margen.
Un “copiloto” que ayuda a técnicos a encontrar causas frecuentes, manuales, históricos y piezas asociadas.
Menos tiempo buscando, más tiempo resolviendo.
Parte de la burocracia puede pasar a “semi-automática”: generar informes, resumir incidencias, estructurar checklists.
No es sexy, pero ahorra horas.
Detección de zonas de riesgo, cumplimiento de epi, accesos no autorizados, proximidad peligrosa.
No para sancionar, sino para prevenir.
Ayuda a reducir roturas y excesos cuando la demanda es irregular.
Aquí lo importante es el criterio: que el sistema no te empuje a comprar de más “por si acaso”.
Asistentes que explican tareas, recuerdan estándares, responden dudas básicas de forma guiada.
Muy útil en rotación alta o procesos con varias variantes.
Aquí van señales típicas de “proyecto bonito que no aterriza”:
La ia funciona mejor cuando entra como apoyo a una operación que ya quiere ser estable. Si entra para “tapar el caos”, sale cara.
Sin checklist secreto ni receta. Solo tres preguntas muy simples:
Cuando el problema está claro, la tecnología se elige mejor. Cuando el problema es difuso, se compra humo.
El retorno casi siempre aparece cuando se cumplen estas condiciones:
Y sí: aquí hay un punto que casi nadie dice en voz alta…
la ia no compite con las personas. Compite con el desorden 😅.
Y la rentabilidad aparece cuando la tecnología entra donde hay foco, disciplina y realidad operativa.Si estás valorando digitalización o casos de uso de ia en industria y quieres verlo con enfoque práctico, en fleet73 trabajamos precisamente esa parte: que la tecnología aterrice en la operativa y deje resultado, sin teoría sobrante.
